Capítulo 9-Masa Ósea Máxima y Su Regulación

La masa ósea y la fuerza alcanzadas al final del período de crecimiento, simplemente designadas como «masa ósea máxima (PBM)», juegan un papel esencial en el riesgo de fracturas osteoporóticas que ocurren en la edad adulta. Se considera que un aumento de la PBM en 1 desviación estándar reduce el riesgo de fractura en un 50%. En el entorno clínico, la densidad mineral ósea (DMO) areal (a) medida por absorciometría de energía de rayos X dual (DXA) en adultos jóvenes sanos se utiliza como valor de referencia para evaluar el riesgo de fractura osteoporótica. Se basa en la relación inversa encontrada entre los valores areales de DMO determinados en el antebrazo, la columna vertebral y la cadera y el riesgo de fractura por fragilidad en estos tres sitios esqueléticos. Hay varios elementos estructurales que determinan la resistencia mecánica del hueso. El tamaño del hueso, la cantidad de tejido óseo dentro de la envoltura periosteal, y su distribución espacial, es decir, la micro y macroarquitectura, y el grado de mineralización y organización estructural de la matriz orgánica son los elementos más importantes que determinan la resistencia a la carga mecánica. Numerosos factores interconectados influyen en la acumulación de masa ósea durante el crecimiento. Estos determinantes fisiológicos incluyen clásicamente la herencia, la vitamina D y los nutrientes bonotrópicos, los factores endocrinos y las fuerzas mecánicas.

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